domingo, 8 de enero de 2012

Navegación a vela: “Canto al viento y a la mar”

Navegación a vela: “Canto al viento y a la mar”

Adela Colorado


Las velas, el agua y el viento han sido desde siempre, tres elementos fundamentales en el desarrollo y evolución de la humanidad, es así como vemos la influencia tan determinante de éstos en el desarrollo de la economía, los medios de comunicación, las relaciones entre los pueblos y la divulgación de costumbres y culturas.  La navegación a vela ha sido reemplazada a lo largo de los años, por el motor, debido al inevitable y necesario avance tecnológico y de ingeniería, sin embargo en toda escuela de marina que se respete, se sigue pensando que un buen oficial se debe preparar en un barco de vela. Se tiene noticia de que fueron los japoneses en 1874, los primeros en restaurar un viejo yate imperial, el Meiji Maru, para convertirlo en Buque Escuela. Siguieron los franceses en 1903 con la Ëtoile y la Belle-Poule. En 1927 en Cádiz, la Armada Española bota a la mar al incomparable Juan Sebastián de Elcano. De América cabe destacar el Esmeralda de Chile, el Cuahutémoc de México, el Libertad de Argentina, el Cisne Branco de Brasil, el Eagle de USA y nuestra Colombia, territorio privilegiado, lanza a sus fronteras cálidas y susurrantes, el Buque Escuela Gloria, cuya historia se remonta al año 1964, cuando el señor Vicealmirante Orlando Lemaitre, era Comandante de la Armada Nacional y estaba empeñado en lograr un buque escuela para forjar el temple de los marinos colombianos. Fue el 24 de junio, durante la celebración del día de la Armada, cuando logra convencer al Ministro de guerra, General Gabriel Revéis Pizarro, quien delante de varios oficiales, escribió y firmó en una servilleta:”vale por un velero”. Después de tan particular y simpático compromiso, el gobierno nacional mediante Decreto 111 de 1966, autoriza la construcción del buque. Su nombre se debe a la señora Gloria Zawadsky de Revéis, esposa del General Revéis. Es la Sociedad de Construcción Naval Española, en Bilbao, quien construye el buque y es botado a la mar en puerto Ferrol del Caudillo-España, en octubre de 1968, para tocar por primera vez puerto colombiano, en Cartagena de Indias, el 11 de noviembre de1968. Son estas máquinas, pertenecientes a esa estirpe, que de la mano de la naturaleza y el hombre, nos llevan a vivir sueños de gaviotas y delfines, que galopan impetuosos, llenos de valentía, abriendo el  camino de la ruta marcada por navegantes aguerridos y aventureros que surcan los mares, cantándole al viento y al mar las melodías recogidas en cada puerto, actuando como sembradores en el agua, labrando las olas e hincando raíces que amarran fuertemente a ese hombre de corazón marinero que no sucumbe ante la firmeza de la tierra, el que entiende y toma ese hilo intangible del viento,  con el cual logra tejer su existencia, el que doblega, conquista y somete la fuerza de la mar y sus cómplices.
El verdadero marino, es el que sabe disfrutar el placer de navegar en un gran velero y es capaz de escuchar el sonido del viento, un sonido que al encontrar las velas en el infinito brinda acordes que a veces son latigazos despiadados y a veces suaves caricias, ese verdadero navegante entiende cuántas caras, cuántos sentimientos y momentos nos pueden brindar el agua, el viento y las velas. Tres maravillosos elementos que unidos, le regalan al hombre una aventura única y eterna: navegar!
Foto: Alexandre Magre

Navegación a vela: “Canto al viento y a la mar”

Navegación a vela: “Canto al viento y a la mar”

Adela Colorado


Las velas, el agua y el viento han sido desde siempre, tres elementos fundamentales en el desarrollo y evolución de la humanidad, es así como vemos la influencia tan determinante de éstos en el desarrollo de la economía, los medios de comunicación, las relaciones entre los pueblos y la divulgación de costumbres y culturas.  La navegación a vela ha sido reemplazada a lo largo de los años, por el motor, debido al inevitable y necesario avance tecnológico y de ingeniería, sin embargo en toda escuela de marina que se respete, se sigue pensando que un buen oficial se debe preparar en un barco de vela. Se tiene noticia de que fueron los japoneses en 1874, los primeros en restaurar un viejo yate imperial, el Meiji Maru, para convertirlo en Buque Escuela. Siguieron los franceses en 1903 con la Ëtoile y la Belle-Poule. En 1927 en Cádiz, la Armada Española bota a la mar al incomparable Juan Sebastián de Elcano. De América cabe destacar el Esmeralda de Chile, el Cuahutémoc de México, el Libertad de Argentina, el Cisne Branco de Brasil, el Eagle de USA y nuestra Colombia, territorio privilegiado, lanza a sus fronteras cálidas y susurrantes, el Buque Escuela Gloria, cuya historia se remonta al año 1964, cuando el señor Vicealmirante Orlando Lemaitre, era Comandante de la Armada Nacional y estaba empeñado en lograr un buque escuela para forjar el temple de los marinos colombianos. Fue el 24 de junio, durante la celebración del día de la Armada, cuando logra convencer al Ministro de guerra, General Gabriel Revéis Pizarro, quien delante de varios oficiales, escribió y firmó en una servilleta:”vale por un velero”. Después de tan particular y simpático compromiso, el gobierno nacional mediante Decreto 111 de 1966, autoriza la construcción del buque. Su nombre se debe a la señora Gloria Zawadsky de Revéis, esposa del General Revéis. Es la Sociedad de Construcción Naval Española, en Bilbao, quien construye el buque y es botado a la mar en puerto Ferrol del Caudillo-España, en octubre de 1968, para tocar por primera vez puerto colombiano, en Cartagena de Indias, el 11 de noviembre de1968. Son estas máquinas, pertenecientes a esa estirpe, que de la mano de la naturaleza y el hombre, nos llevan a vivir sueños de gaviotas y delfines, que galopan impetuosos, llenos de valentía, abriendo el  camino de la ruta marcada por navegantes aguerridos y aventureros que surcan los mares, cantándole al viento y al mar las melodías recogidas en cada puerto, actuando como sembradores en el agua, labrando las olas e hincando raíces que amarran fuertemente a ese hombre de corazón marinero que no sucumbe ante la firmeza de la tierra, el que entiende y toma ese hilo intangible del viento,  con el cual logra tejer su existencia, el que doblega, conquista y somete la fuerza de la mar y sus cómplices.
El verdadero marino, es el que sabe disfrutar el placer de navegar en un gran velero y es capaz de escuchar el sonido del viento, un sonido que al encontrar las velas en el infinito brinda acordes que a veces son latigazos despiadados y a veces suaves caricias, ese verdadero navegante entiende cuántas caras, cuántos sentimientos y momentos nos pueden brindar el agua, el viento y las velas. Tres maravillosos elementos que unidos, le regalan al hombre una aventura única y eterna: navegar!

URBANISMO, ARQUITECTURA Y HOMBRE

URBANISMO, ARQUITECTURA Y HOMBRE

¿Evolución o involución de Cartagena?

Adela Colorado

En Cartagena el modelo de desarrollo urbano no ha sido muy diferente al del resto de las ciudades colombianas, las cuales han crecido bajo un proceso acelerado, que no les ha permitido adoptar un orden racional; uno de estos elementos es el de las constantes migraciones causadas por los diferentes actores de nuestra historia, que lo único que finalmente han logrado es convertir la pobreza y el despojo rural en pobreza y  desconcierto urbano, lo cual nos da como resultado hoy, una ciudad desprovista de orden, donde nacen y cabalgan a gran velocidad, núcleos humanos espontáneos sin ningún tipo de control. Cartagena ha vivido, dentro de ese proceso de desarrollo urbano, cinco tipos de ciudad: la ciudad de origen o colonial, la republicana de expansión, la suburbana norteamericana, la espontánea de invasión que va paralela con la ciudad moderna y finalmente la de hoy SXXI, que no sé cómo llamarla, ¿ciudad libre? ¿ciudad sin ley? ¿ciudad anárquica?...”. La primera expresión de crecimiento urbano de Cartagena, la vemos a finales del S.XIX, cuando la ciudad siente que se ahoga dentro de su corralito, y se inicia un proyecto de ciudad sana, el cual consistía en “romper” el cordón de murallas y expandirse hacia terrenos cercanos como El Cabrero, Manga y Pie de la Popa. Para este crecimiento fueron determinantes las características geográficas del territorio, donde podemos ver que la ruta que toma la mancha urbana en Cartagena, es hacia tierra firme, con un trazado lineal, que sigue las vías antes marcadas por puentes que cosían los diferentes trozos de terreno.
La cultura, la economía, la política y la ética son los elementos básicos para crear una sociedad, estos elementos deben ser manejados por profesionales idóneos, cargados de sabiduría, pues son ellos los únicos que finalmente serán la conciencia de las ciudades. En este trabajo no puede intervenir libremente el ser humano, es esa espontaneidad la que ha creado el caos, donde la ley se acomoda para beneficios particulares, donde predomina el yo y no el nosotros, donde por defender mis supuestos derechos, puedo avasallar los derechos de los demás. Eso nos explica claramente por qué nuestra ciudad tiene un comportamiento urbano descontrolado, por lo tanto la pregunta es: ¿Quién ha de ser el autor de esta obra llamada ciudad?. La sociedad en conjunto por supuesto, acompañada de profesionales preparados para esta misión, pero estoy absolutamente convencida de que esta responsabilidad recae totalmente en el arquitecto, quien está obligado a ser dueño de una visión creadora y organizadora, debe ser capaz de ver en el vacío y al mismo tiempo poder dar continuidad a una construcción que evoluciona con el paso del tiempo, sin obviar la profundidad histórica que el contexto abarca. El arquitecto debe ser primero urbanista, para después poder acercarse a la creación de las formas internas de la ciudad. En arquitectura se estructuran espacios y volúmenes, en urbanismo se estructura a la sociedad, con la ocupación y usos del suelo. Ambos deben estar en completa comunión y lograr un óptimo equilibrio y armonía, pues la composición ordenada es la esencia de la vida misma y de ella se ha de partir para la creación, desarrollo y continuidad de las ciudades.

AYER, CUERPOS DE AGUA

AYER, CUERPOS DE AGUA Y PROGRESO, HOY SEDIMENTOS

Adela Colorado

La geografía natural de Cartagena y sus cuerpos de agua, son los elementos que la han convertido desde la conquista, en una ciudad totalmente vital, pues a través de ellos la ciudad se abre hacia el exterior. Fue su bahía la razón de su fundación y en la época de la colonia, fue el camino del comercio y la prosperidad. 
La presencia de los cuerpos de agua, hacen de Cartagena una ciudad con características morfológicas especiales, convirtiéndose en un envidiable paisaje natural, pero al mismo tiempo en un sistema de una gran fragilidad ambiental. El concepto de entorno acuático que tenía la ciudad y que fue parte de su historia como elemento de protección y defensa, hoy solo sirve como recipiente de residuos y aguas negras que afectan el medio ambiente urbano. La ciudad le ha dado, a través de la historia, la espalda a los caños, lagunas y ciénagas y se han convertido en los patios traseros, donde se vierten los desechos del quehacer diario.


Si hacemos un recorrido por la historia de Cartagena, podemos observar cómo el uso de la tierra ha cambiado radicalmente, pasando de ser un territorio con cuerpos de agua abundantes con flora y fauna notables, a ser utilizada por los primeros pobladores de estas tierras como lugar para los desechos de todo tipo y tala de su vegetación.
 La presencia de barrios marginados, la descarga de gran cantidad de aguas negras y  basuras a los cuerpos de agua, el arrastre de residuos urbanos y la actitud de indiferencia para conservar este precioso don de la naturaleza, han hecho de los caños, lagunas y ciénagas de Cartagena uno de los focos de contaminación mas peligrosos de todo el país. La proliferación de enfermedades en estas áreas hacen de ella una zona de emergencia sanitaria. La profundidad de las aguas se ha reducido en gran manera, creándose unos fondos de lodo que no permiten la vida de los peces y demás seres vivos acuáticos.


Cartagena de Indias, Patrimonio Cultural de la Humanidad, es uno de los centros históricos coloniales mas importantes de América Latina, y como tal, debe representar así su entorno. Debemos regresar de cierta forma al pasado heroico que ella vivió, utilizando como entonces, el medio acuático como uno de los principales componentes del desarrollo urbano, para así lograr una integración de los elementos agua-tierra, siendo esto lo normal en ciudades como la nuestra, localizadas a la orilla del mar y mas aún con cuerpos de agua internos que nos permitirían obtener un armónico resultado.



Cartagena y su noche

“ LA NOCHE EN CARTAGENA.......”


Cuando el sol baja a arroparse con las sábanas del mar, y la luna se asoma a vigilar su sueño, Cartagena suelta su larga cabellera negra y salen a relucir los colores de la oscuridad.

Cartagena en la noche exhala todos los agobios y sudores que en el día la acosan, es entonces, cuando las luces se convierten en cristales que nos hacen guiños y nos invitan a recorrer calles, plazas, pensamientos y momentos.

En la noche nadie duerme, todos viven y tejen su existencia bajo sueños o realidades despiertas. La ciudad de día calla y olvida los secretos vividos en la noche, es en ese momento, cuando la fotografía acude y nos cuenta las historias atrapadas.
Estas imágenes salen de los rincones del pensamiento de los autores, de los espacios, recovecos, y de la luz que emana Cartagena.
Mira, vive y respira que la noche te acompaña y en el día calla...

Nuestra historia se marchó

NUESTRA HISTORIA SE MARCHÓ, DE LA MANO DE UN CAUDAL

Adela Colorado

200 años de historia corrían presurosos al sentirse arrastrados, desnudos y fríos. Las sombras de la noche se despertaron al sentir la epidermis del papel y el fuerte rugir de la madera abriéndole camino a la corriente. Dos grandes ojos negros lloraban, eran los de Anselmo, quien apretando los puños sentía cómo su alma se quebraba de impotencia. “!Lo sabía, lo sabía! El día y la noche me lo anunciaron”. Se agachó lentamente, su ropa pesaba cargada de agua, levantó la fotografía de 1865, la miró fijamente, pero ella sin permiso se esfumó. Anselmo no lo podía entender, ¿por qué la historia se esconde y huye de la mano del agua? “ ¡Agua, maldita, no te lleves nuestra historia! ¡No tienes derecho! ¿Cuántos años te guardé? ¿Cuántas horas te dediqué? Eres desleal, historia, me abandonas sin pudor, te marchas sin avisarme”. Historia lo mira en medio de la penumbra y le dice: “no me quiero ir, sé que me amas y sé que me necesitas, sé que tus raíces yo las guardo, pero me lleva, el agua me lleva y no puedo hacer nada, ustedes no hicieron nada!” El fin comenzó, las sombras atraparon y amarraron el espíritu de Anselmo y en complicidad con el agua, huyeron juntos, llevándose las imágenes de la historia. La conciencia de Anselmo le repetía: “gastarás la memoria tratando de retener los recuerdos, pero ya no es posible, se fueron para no volver”. El viento de la noche trajo los gritos, lamentos y angustia popular, cuando vieron impotentes que su historia se marchó, de la mano de un caudal.
Se podía oler la angustia de Anselmo. El silencio lo despertó de sus pensamientos y escuchó su fuerte voz cuando le dijo: “levántate y no llores, tu error ha sido grande, has hecho las cosas al revés, busca primero la conciencia en la oscuridad de los corazones de los hombres y después, podrás guardar la historia”. Anselmo temblando de frío y de dolor, quedó sentado en un charco de agua, rodeado de papel desecho, convencido ya, que no se puede buscar lo que no existe. “Nuestra historia se marchó, los poderosos no tienen conciencia, solo no puedo luchar, estoy cansado, no puedo más!” Los Dioses lo miraron con compasión y clavaron en él una daga de esperanza, ésta anidó en su garganta y apretando fuertemente el deseo, gritó:”¡la historia quiere vivir!”.

La Serrezuela

LA SOMBRA DEL TIEMPO CUBRE A LA SERREZUELA
Adela Colorado.

A un costado del lugar donde estuvo ubicada la primera plaza de toros de Cartagena, la cual fue desmontada después de un receso debido a la guerra de los mil días, se iniciaron los trabajos para construir lo que se llamó “Circo de Variedades”, pues se presentaban diversos espectáculos además de toros. Los hermanos Fernando y Carlos Vélez Daníes, reconstruyen la plaza y ordenan hacerla totalmente en madera, con hermosos arcos mudéjar y con una capacidad para 4.000 espectadores.  La obra fue dirigida por Don Manuel Martelo y su constructor fue el señor Marcial Calvo, a quien previamente enviaron a Venezuela para que se inspirara en las plazas de toros del vecino país. La Plaza de “La Serrezuela” fue inaugurada el día 17 de mayo de 1930 por el torero malagueño Bernardo Muñoz “Carnicerito” y por el mexicano José Ramírez “Gaonita”, quienes lidiaron un toro de pura casta española de Sotomayor llamado Indiano, y tres toros criollos de Fernando Vélez Daníes. En 1933, para celebrar el cuarto centenario de Cartagena, se lidió una corrida de toros de media casta en la que actuaron los diestros Antonio García “Maravilla” y Pepe Amorós.  Fueron muchos los toreros de gran señorío  que pasaron por el ruedo de La Serrezuela, como José Roger “Valencia II”, Cayetano Ordóñez “Niño de la Palma”, Domingo Ortega, quien fue corneado en una de las mejores faenas realizadas en ella. Además de corridas de toros, hubo cine (Festival internacional de cine de Cartagena), boxeo y festivales musicales, como el siempre recordado y también perdido, Festival de música del Caribe. Al construirse en Cartagena la gran plaza Monumental Cartagena de Indias, La Serrezuela pierde su protagonismo y su participación en las grandes corridas y espectáculos masivos, para ser recluida en el olvido, sin recordar todo lo que ella representó y que aún representa para nuestra ciudad. Al pasar a su lado se puede escuchar el crujir de la madera, son sus lamentos y el eco de las emociones de sus espectadores que aún deambulan en el ruedo. Vida y muerte unidas en estos restos de madera que hoy contemplamos. La sombra del tiempo cubre a La Serrezuela...
 

Hospital de Bocagrande

EL HOSPITAL DE BOCAGRANDE

Tómese 500 Mg. de historia

Adela Colorado


La evolución del conocimiento científico, tecnológico y médico, es el que mayores logros le ha proporcionado a la humanidad. Las conquistas obtenidas en el campo de la medicina, nos permiten entender que a lo largo de la existencia racional del ser humano, todos esos avances y frutos se basaban en el deseo y empeño por contribuir en el  bienestar de la sociedad. De acuerdo a los datos históricos existentes, muy probablemente el primer hospital como tal, fue de carácter benéfico. En la alta Edad Media, cumplía una función social, la cual consistía en darle una respuesta a las dolencias de los más pobres. La iglesia fue tal vez la que tuvo mayor protagonismo en los orígenes de los centros hospitalarios, pues fue ella la que asumió estos menesteres. De hecho, en cada construcción hospitalaria, la Capilla ocupaba un lugar preferencial. La función del cuidado de los enfermos se fundamentaba en el tema espiritual, eran los religiosos quienes asumían de manera altruista las labores médicas y de sanación corporal, la cual era unida a la salvación espiritual. Cartagena no fue ajena a esta costumbre, y a partir de principios del siglo XX es cuando se crean los hospitales modernos en la ciudad. Hacia 1925, la compañía Andian Corporation, construye un hospital privado, para uso de  sus empleados en la zona de Mamonal. Era una edificación de dos pisos con capacidad para 100 camas; éste existió hasta la década de los 50. En el año de 1952, el Dr. Hernando Espinosa, junto con otros médicos y la Andian,  gestan la idea de construir un hospital privado dentro de la ciudad para prestar sus servicios a los empleados de la compañía y a la ciudadanía en general. Lo ubicaron en el barrio de Bocagrande, donde aún hoy continúa prestando sus servicios. Las obras se inician en 1954 y en febrero de 1956 se inaugura. Se diseñó y construyó pensando en brindar las más innovadoras instalaciones del momento. Éste entra a la trama urbana de la ciudad, con un diseño moderno de tres pisos y una capacidad inicial de 70 camas. El hospital de Bocagrande hoy es un hito que alberga miles de historias, es el lugar donde el enfrentamiento entre la vida y la muerte es permanente, donde diariamente la alegría y la tristeza se cuentan sus historias y donde la esperanza se pasea libremente por sus pasillos.

 

Colombia hot, hot!

¡¡¡COLOMBIA HOT, HOT, HOT!!!!

Adela Colorado

Caribe, palabra que nos expresa calor, pasión, alegría, mezcla de razas, música, fiesta y ante todo vida! El Festival de Música del Caribe sirvió de plataforma y escenario para que los ritmos caribeños, pertenecientes hasta entonces a un grupo humano marginado y el cual era identificado con violencia, drogas y desprestigio, iniciaran un proceso de expansión, incorporando a todas las clases sociales estas melodías y estilos, permitiendo el goce masificado del ritmo del caribe. Fue tanta la acogida y aceptación, que la palabra “champeta” fue reemplazada por “terapia”, tal vez esto nos indica que esta expresión, la cual era utilizada de manera despectiva refiriéndose a ciertos comportamientos típicos de algunos sectores deprimidos, que ahogaban sus desvelos, miserias y escasez en música con fuertes acordes africanos, logra dar un gran salto y evolucionar a un término que nos significa placer, sentirnos bien: “terapia”.
Este evento alcanzó un objetivo muy importante y que ha logrado mantenerse a lo largo de los años, a pesar de su desaparición, consiguió por primera vez, unir fronteras sociales a través de la música de ascendencia afro caribe.
Queremos compartir con ustedes este trozo de nuestra historia:

-NUESTRO INOLVIDABLE FESTIVAL DE MÚSICA DEL CARIBE-
“La inmensa amalgama de razas, credos, cultura y música fundida en el Caribe se trasladó a Cartagena por el FESTIVAL INTERNACIONAL DE MUSICA DEL CARIBE que se celebró durante 10 años seguidos a partir de 1982. La identificación de nuestro pueblo con las delegaciones que visitaron la ciudad y el disfrutar de ritmos afro-antillanos hicieron estrechar los lazos de amistad debilitados en el tiempo. Amplios sectores populares encontraron sus verdaderas raíces y exploraron nuevos sonidos que desembocaron en lo que conocemos como Champeta o Terapia. Los primeros festivales tuvieron como escenario el Circo-Teatro de La Serrezuela y los siguientes la recientemente inaugurada Plaza de toros. Durante 4 días la ciudad respiraba música y todo giraba alrededor del festival.”

Cartagena de Indias

CARTAGENA DE INDIAS

Una ciudad que nació para ser actriz



Adela Colorado.

Toda actividad que se desarrolle en una ciudad, es solo la consecuencia de un formidable diálogo entre ella y los hechos que acontecen en su cuerpo a través de los años. Cartagena es una ciudad que retiene y guarda su pasado, esto le permite prestar sus recuerdos y su forma, al desarrollo de actividades como el cine. Su belleza, incomprensiblemente atrapada entre sus arrugas y cicatrices, la hacen ideal como escenario de películas. Producciones como “La Quemada”, en 1969 dirigida por Gillo Pontecorvo, con la actuación del conflictivo actor Marlon Brando y el palenquero Evaristo Márquez, fue la que lanzó a Cartagena como ciudad de película. A partir de ese momento, se inició un gran desfile de maravillosas filmaciones muy recordadas como: “Los Aventureros” en 1970 con Candice Bergen y Charles Aznavour, “El Corsario Negro” 1971, “Estofado a la Caribe”, “Solitario”, “La Misión”, la cual fue filmada ya en 1985, con un elenco de lujo: Robert De Niro, Robert Bolt, Stuart Graig y Roland Joffe. “Crónica de una Muerte Anunciada” en1987, dirigida por Francesco Rosi y protagonizada por Rupert Everett, Anthony Delon, Ornella Muti y Lucía Bosé. Las más recientes producciones han sido: en 2006, “El amor en los tiempos del cólera” dirigida por Mike Newell y protagonizada por Javier Bardem y Giovanna Mezzogiorno, basada en la obra de Gabriel García Márquez; en 2008 se filma “Del amor y otros demonios”, también obra de Gabriel García Márquez, dirigida por Hilda Hidalgo, protagonizada por Pablo Delkide y Elisa Triana.
Todas estas producciones integran a la población, tanto en actividades de actuación como en cualquier trabajo que ella genere. La ciudad abre sus puertas y generosamente brinda sus plazas, playas, calles, fachadas, iglesias, paisajes, etc. Es absolutamente fantástico, poder observar todos esos lugares que nos resultan cotidianos y descubrir los increíbles cambios a los que son sometidos; eso nos explica cuán versátil y noble es Cartagena, se disfraza como cualquier mortal, realiza su trabajo y posteriormente sin mayores alardes regresa a su realidad. 

 

Chambacú

CHAMBACÚ

REALIDADES, SUEÑOS Y PESADILLAS


Adela Colorado.

“La niña Etelmina Caraballo, no escuchaba las sombras que la seguían, eran ellas las que tal vez no le dejarían hacer lo que llevaba grabado en su pensamiento: quería libertad a costa de lo que fuera! Solo sentía el rechinar de la cascarilla de arroz y la humedad del lodo que penetraba las grietas de sus acorazados pies. Se acabó la miseria, se acabaron las vergüenzas y humillaciones, el sufrimiento y el dolor. La muerte en su silencio eterno le brinda la solución. La tierra se llenará de ella, pero sus siete hijos, uno de cada padre, buscarán unos brazos cómplices que los  acunen hasta el momento en el que descubran que la vida se debe enfrentar a puños y golpes. Conocerán el sabor del barro, de la sal, del sudor, del olvido y de la eterna espera de un futuro mejor, para finalmente escuchar el crujir de sus huesos y el llamado de la tierra. La niña Etelmina les dejó un destino, el mismo que ella recibió de sus padres...”

En los primeros años del siglo pasado, surgen diferentes barrios extramuros constituidos por familias de escasos recursos, uno de ellos, es el sector de la antes conocida Isla de Elba, terrenos cenagosos que limitaban con la Laguna del Cabrero y la de Chambacú. El sector fue rellenado con cascarilla de arroz, basuras y toda clase de desechos sólidos. Lentamente sembraron muros, techos y vidas, convirtiéndose en una de las zonas más grandes de invasión y miseria. Ese era Chambacú, sus habitantes eran gente sumida en la pobreza, los cuales lograban sobrevivir con trabajos de servidumbre para las familias acomodadas de la ciudad o como obreros de la construcción. Hacia la primera mitad del siglo XX, su población aumentó de manera considerable, al sumársele los habitantes desalojados de los barrios Pekín, Pueblo Nuevo y El Boquetillo, sectores aledaños a las murallas. Debido al crecimiento del turismo en la ciudad, y su proximidad al centro amurallado, este sector se convirtió en un gran obstáculo por la imagen de miseria y descontrol social que presentaba, es por esto, que a finales de los años 60, el sector de Chambacú e inclusive el barrio El Papayal, hacen parte del proyecto de erradicación de tugurios y renovación urbana de la Zona Norte. Se inicia de esta manera, el desalojo y reubicación de sus habitantes hacia 1970, realizado por el Instituto de Crédito Territorial (I.C.T), entidad que en ese momento manejaba la política de vivienda social. Chambacú no solo representa para Cartagena un sector, en su tierra están escritas muchas historias, y no solo de color negro, hay historias blancas y de colores. Todas estas historias las podemos ir a ver, escuchar y vivir en los barrios de El Pozón, Paraguay, Tesca, Ceballos, Arrozbarato, etc.

Callecitas de Cartagena

CALLECITAS DE CARTAGENA

Historias pa’la terraza, en noches de luna llena


Adela Colorado
Cartagena se destaca por su rico patrimonio inmaterial en tradiciones orales, donde fácilmente se unen la fantasía con las creencias populares, donde un hecho, un personaje histórico o una persona común y corriente, se convierte en protagonista de una acción imaginaria y fantástica, adornada con sucesos sobrenaturales que nos transportan a un mundo irreal. Ciudad llena de magia, así son sus calles y así son sus nombres. Durante la colonia, las calles llevaban nombres de santos y vírgenes, pero el sabor popular se encargó de “rebautizarlas”, bajo nombres que fueron tomando forma gracias al imaginario colectivo. Son nuestras calles, albergues de presencias pasadas o imaginadas.

CALLE DE LA SIERPE

Cuenta la historia popular, que en las horas de la noche, los habitantes de esta calle escuchaban un ruido de algo muy grande que se arrastraba sobre el pavimento, acompañado de sonidos de cascabeles de serpiente. Nadie tenía el valor de asomarse, pero en 1608, el alcalde de la ciudad Don Antonio de Viloria, decidió patrullar en persona la calle y una noche por fin se pudo develar el misterio: de la nada salió una enorme serpiente, amenazante, con ojos fosforescentes, retorciéndose y agitando ruidosamente los grandes cascabeles que llevaba en el rabo. El alcalde, que se había vuelto experto en pasos mágicos aprendidos en la isla de Santo Domingo, la enfrentó con un conjuro y ante los atónitos ojos de los espectadores, la gran serpiente se convirtió en una mujer, ¡era una bruja! Cuando ésta se vio perdida, le pidió perdón al alcalde, pero esto no le valió de nada, pues fue encarcelada sin piedad. Estuvo presa hasta 1614, cuando la Inquisición la condenó a doscientos azotes y al destierro definitivo.
CALLE DE QUERO(En la colonia, Calle de Nstra Sra de Valencia)
En una casa de esta calle, vivió Miguel Cuero, un tipo muy avaro y rico que heredó su fortuna de unos parientes. Este personaje resolvió un día cambiarse el apellido a Quero, puesto que a su madre antes la llamaban "Cuero de gato curtido", y esto le causaba vergüenza. Dedicado a cuidar su preciado tesoro, una noche escuchó ruidos en su casa y acudió a ver qué pasaba. Llegó hasta el baúl donde guardaba sus haberes y comenzó a contar todas las piezas, una por una. En esto estaba, cuando la pesada tapa del baúl le cayó encima de la cabeza y así terminó sus días el avaro de Miguel Quero. Al cabo de un tiempo el olor del cadáver alarmó a los vecinos que avisaron a las autoridades, quienes entraron a la fuerza en la casa hallando el cuerpo inerte hinchado de gusanos. Pronto surgieron leyendas alrededor de la casa. Tarde de noche no había quien osara pasar frente a la casona. En cierta ocasión, un valiente que se fumaba un cigarro frente a la casa para calmar el susto, vio cómo alguien le pedía candela desde el balcón y privado quedó al ver una mano larga y huesuda que le arrebataba de la propia boca el cigarrillo. Una vez llegó un antioqueño con el propósito de erradicar de una vez por todas a los fantasmas y pidiendo permiso se alojó en la mansión. Esa misma noche, después de acostarse, el paisa escucha unos ruidos y acude armado de revólver a ver qué pasaba. Pasó una sombra delante suyo y el hombre descargó seis tiros de una vez, pero estupefacto vio cómo le devolvieron las seis balas mientras una fantasmal voz decía: "¡A mi no me hacen daño tus balas; ahí te las devuelvo!".

Fuerte San Felipe de Barajas

CASTILLO SAN FELIPE DE BARAJAS

“EL CABALLERO DE PIEDRA”


Adela Colorado


Limitarnos a contar la historia del Castillo de San Felipe de Barajas, sería limitar nuestra imaginación y no permitirnos trascender y penetrar en las entrañas mismas de esta realidad eterna. Si, “El Caballero de piedra” es una realidad eterna, una obra perpetua que no descansa, que no sucumbe ante el tiempo, es ese que en su momento doblegó y sometió la fuerza del enemigo, es ese mismo que aún hoy se yergue con hidalguía, vigilando nuestro presente y advirtiéndonos sobre el futuro. Está vivo y al recorrerlo, podemos dialogar con él y escuchar cómo con susurros nos cuenta sus fantásticas  historias, permitiéndonos vivir el pasado en el presente.
Esta formidable obra muestra la grandeza de la ingeniería militar española. Fue construida sobre el cerro de San Lázaro, el cual dominaba a la ciudad, y por lo tanto se convertía en un gran peligro si era tomado por el enemigo. Se aprueba su construcción en 1647, aunque la obra se inicia en 1657. Fueron muchos los ingenieros y gobernantes que participaron en ella a lo largo de más de un siglo; es necesario destacar al Ingeniero militar Don Antonio de Arévalo, quien a mediados del S XVIII, lo convirtió en una de las más importantes e ingeniosas obras que realizó España en América.  Pero si fue valeroso ante el enemigo, el abandono al que fue sometido a finales del S. XIX, lo disminuyeron de tal manera que casi pierde la batalla ante la acción depredadora del hombre, que como parásito silencioso, lo fue carcomiendo sin clemencia, pero para fortuna de la ciudad y de la humanidad, en 1928 la Sociedad de Mejoras Públicas de Cartagena, inicia su recuperación y restauración. Cabe destacar la importante labor realizada por Don Carlos Crismatt Esquivia, quien trabajó durante años en él, devolviéndole su esplendor.
Los 85 años de recuperación, vigilancia, cuidado y mantenimiento permanente que ejerce la Sociedad de Mejoras Públicas, no han sido en vano, gracias a ese esfuerzo, hoy podemos sentir el aliento del pasado y disfrutar de este paraíso histórico.
Les doy una recomendación: cuando llueva, acérquense al Castillo de San Felipe de Barajas, el color de su piel de piedra se torna más bronceada y su alfombra verde brilla de felicidad.

Sant Pere Claver

SANT PERE CLAVER,

ESCLAU DELS NEGRES ESCLAUS, PER SEMPRE


Adela Colorado
Un corazón limpio y libre, sin fronteras, sin clases, sin color, ese era el motor  que Pedro Claver tenía dentro de si. Enfrentó al mundo sin violencia, ganando batallas con amor, el arma mas fuerte y poderosa que pueda existir en el universo. Un hombre silencioso, que con su forma de actuar le gritaba al mundo que todos los seres humanos somos la imagen de Dios, y por tanto, nadie tiene derecho de mancillar o humillar a nadie. Gran defensor de los derechos humanos, San Pedro Claver ha traspasado el tiempo y el espacio terrenal y si hoy estuviera vivo, estoy segura de que en cualquier lugar del mundo o de la Colombia de hoy, tendría que estar realizando esas mismas labores que realizó en el siglo XVII. Nació en Verdú, Cataluña, España, el 26 de Junio de 1580, fue hijo de labradores económicamente solventes. Se gradúa en la Universidad de Barcelona e ingresa a la comunidad Jesuita en Tarragona. En 1610, se embarca hacia la Nueva Granada, donde estudia teología en Santa Fe de Bogotá y en Tunja; posteriormente es enviado a Cartagena y es ordenado sacerdote en 1616. Aquí conoce al gran misionero, el padre Alonso Sandoval, quien cuidaba y protegía a los esclavos. Viendo esto, Pedro tuvo clara su misión, y se auto-proclamó:”Pedro Claver, esclavo de los negros esclavos para siempre". Gracias a estos dos grandes apóstoles, Cartagena de Indias fue declarada “Cuna de los Derechos Humanos”.
Nuestra ciudad era un lugar estratégico para las rutas marítimas, por lo tanto, se convirtió en el principal centro del comercio de esclavos en el Nuevo Mundo. Mil esclavos desembarcaban cada mes, los cuales provenían en su mayoría de Guinea, del Congo y de Angola, donde los jefes de algunas tribus de esas tierras vendían sus prisioneros y súbditos, a los traficantes europeos, es así como posteriormente eran embarcados y traídos a América. El negocio dejaba grandes ganancias y él no podía cambiar las reglas del hombre, de tal manera que se dedicó a trabajar en nombre de Dios. Realizó una grandiosa labor misionera con los esclavos, los curaba, les daba de comer, los enseñaba, los atendía y protegía del opresor. Visitaba casi a diario las barracas en el puerto, donde atendía a numerosos enfermos y moribundos, llevándoles medicinas y alimentos. Llegó a catequizar y bautizar a mas de 300,000 negros. Esto le proporcionó grandes enemigos, pero él sobrepasaba todas las humillaciones a las que fue sometido sin desfallecer, y aunque no contaba con la colaboración del hombre, tenía el apoyo más importante y real: su profunda fe. En 1650 se declara una peste, Pedro atiende a los enfermos, hasta que finalmente su cuerpo no resiste, quedando inmóvil en el lecho. La historia nos cuenta que durante cuatro años pasó los días en soledad, atendido solamente por el esclavo Manuel, quien le servía muy mal, inclusive lo dejaba todo un día sin alimento. Lo trataba con dureza al vestirlo o arreglarle el lecho. Paradójicamente, el hombre a quien podríamos considerar pionero en la defensa de los derechos humanos, no fue atendido como él  hizo con sus semejantes. Falleció alcanzando la inmortalidad, el 9 de septiembre de 1654, día de la Natividad de Nuestra Señora, fecha en la que los catalanes honran a la Mare de Deu de Montserrat.

Cementerio de Manga

LA SOLEDAD ACOMPAÑA AL
CEMENTERIO DE MANGA

Adela Colorado

“Aquí los poderes, el orgullo y los engaños, yacen sostenidos y juzgados por la mano invisible de la justicia. Templo de memorias y tiempos eternos, donde el mármol tiembla al escuchar el eco vivo de las voces dormidas”.
Vida y muerte eternamente unidas. ¿Interrogantes? ¡todas! ¿morimos realmente o pasamos a vivir eternamente? El caso es que cuando nuestro espíritu se libera de la materia, ésta necesita  una morada.
La mayoría de los cementerios se iniciaron con gran esplendor y llegaron a nuestros días como importantes monumentos dedicados al recuerdo de los antepasados, pero en algunas  ciudades como Cartagena, el cementerio de Manga, declarado Bien de Interés Cultural Nacional, fue envuelto y absorbido en la telaraña de la trama urbana, convirtiéndolo en un lugar ruinoso y abandonado, víctima del abandono, la profanación y el saqueo. A partir del siglo XVIII, se prohíbe enterrar en las iglesias y templos, para evitar la propagación de enfermedades y la contaminación. Se cree que el cementerio fue construido a finales del S. XVIII, pues existe la teoría de que ahí fueron enterrados en fosa común, los mártires de la Independencia en 1816. Nace en ese momento un territorio lleno de sepulcros monumentales, donde hoy encontramos el esplendor de una época que le rendía culto a la muerte, la cual nos dejó en herencia una excelente colección de esculturas, donde se guarda  aún en contra de la indiferencia colectiva, un gran patrimonio material e inmaterial.  Aquí están sembradas las raíces de nuestros antepasados, aquí la poesía canta los recuerdos de nuestros difuntos, aquí la memoria del pueblo cartagenero se clava para siempre en los rayos de luz, venciendo la oscuridad de lo desconocido, aquí la lluvia cae y borra las lágrimas de los vivos. Nuestro viejo cementerio de Manga debe renacer, pues él guarda la muerte y la vida de nuestro patrimonio y nuestra memoria.
Hoy en día, en muchas ciudades del mundo, los cementerios se convirtieron en verdaderas joyas arquitectónicas, en museos al aire libre, los cuales hacen parte de la ruta turística, han abierto sus puertas para permitir el disfrute de grandes espacios verdes y apacibles, donde guardan con celo su preciado arte funerario, pero en Cartagena, ciudad turística y Patrimonio Cultural de la Humanidad, con gran  indiferencia se permiten abandonar a su suerte este archivo que custodia y representa nuestras costumbres, símbolos y ritos en torno a la muerte, él es testimonio de esa riqueza espiritual y cultural de nuestro pueblo, el que nos permitirá saber qué fuimos y qué seremos. Hoy, al pisar su suelo, se puede sentir el olvido, el abandono y la indiferencia hacia nuestros antepasados, podemos percibir que es tanto el poder de la muerte, que el Cementerio de Manga está muriendo, a pesar de su afán de perdurar en nuestra memoria ausente. La muerte, el clímax de la vida, vive aquí eternamente.  


 

Urbanismo, arquitectura y hombre

 

URBANISMO, ARQUITECTURA Y HOMBRE

¿Evolución o involución de Cartagena?

Adela Colorado

En Cartagena el modelo de desarrollo urbano no ha sido muy diferente al del resto de las ciudades colombianas, las cuales han crecido bajo un proceso acelerado, que no les ha permitido adoptar un orden racional; uno de estos elementos es el de las constantes migraciones causadas por los diferentes actores de nuestra historia, que lo único que finalmente han logrado es convertir la pobreza y el despojo rural en pobreza y  desconcierto urbano, lo cual nos da como resultado hoy, una ciudad desprovista de orden, donde nacen y cabalgan a gran velocidad, núcleos humanos espontáneos sin ningún tipo de control. Cartagena ha vivido, dentro de ese proceso de desarrollo urbano, cinco tipos de ciudad: la ciudad de origen o colonial, la republicana de expansión, la suburbana norteamericana, la espontánea de invasión que va paralela con la ciudad moderna y finalmente la de hoy SXXI, que no sé cómo llamarla, ¿ciudad libre? ¿ciudad sin ley? ¿ciudad anárquica?...”. La primera expresión de crecimiento urbano de Cartagena, la vemos a finales del S.XIX, cuando la ciudad siente que se ahoga dentro de su corralito, y se inicia un proyecto de ciudad sana, el cual consistía en “romper” el cordón de murallas y expandirse hacia terrenos cercanos como El Cabrero, Manga y Pie de la Popa. Para este crecimiento fueron determinantes las características geográficas del territorio, donde podemos ver que la ruta que toma la mancha urbana en Cartagena, es hacia tierra firme, con un trazado lineal, que sigue las vías antes marcadas por puentes que cosían los diferentes trozos de terreno.
La cultura, la economía, la política y la ética son los elementos básicos para crear una sociedad, estos elementos deben ser manejados por profesionales idóneos, cargados de sabiduría, pues son ellos los únicos que finalmente serán la conciencia de las ciudades. En este trabajo no puede intervenir libremente el ser humano, es esa espontaneidad la que ha creado el caos, donde la ley se acomoda para beneficios particulares, donde predomina el yo y no el nosotros, donde por defender mis supuestos derechos, puedo avasallar los derechos de los demás. Eso nos explica claramente por qué nuestra ciudad tiene un comportamiento urbano descontrolado, por lo tanto la pregunta es: ¿Quién ha de ser el autor de esta obra llamada ciudad?. La sociedad en conjunto por supuesto, acompañada de profesionales preparados para esta misión, pero estoy absolutamente convencida de que esta responsabilidad recae totalmente en el arquitecto, quien está obligado a ser dueño de una visión creadora y organizadora, debe ser capaz de ver en el vacío y al mismo tiempo poder dar continuidad a una construcción que evoluciona con el paso del tiempo, sin obviar la profundidad histórica que el contexto abarca. El arquitecto debe ser primero urbanista, para después poder acercarse a la creación de las formas internas de la ciudad. En arquitectura se estructuran espacios y volúmenes, en urbanismo se estructura a la sociedad, con la ocupación y usos del suelo. Ambos deben estar en completa comunión y lograr un óptimo equilibrio y armonía, pues la composición ordenada es la esencia de la vida misma y de ella se ha de partir para la creación, desarrollo y continuidad de las ciudades.
 

Cartagena y la noche

"CARTAGENA Y LA NOCHE.......”


Cuando el sol baja a arroparse con las sábanas del mar, y la luna se asoma a vigilar su sueño, Cartagena suelta su larga cabellera negra y salen a relucir los colores de la oscuridad.

Cartagena en la noche exhala todos los agobios y sudores que en el día la acosan, es entonces, cuando las luces se convierten en cristales que nos hacen guiños y nos invitan a recorrer calles, plazas, pensamientos y momentos.

En la noche nadie duerme, todos viven y tejen su existencia bajo sueños o realidades despiertas. La ciudad de día calla y olvida los secretos vividos en la noche, es en ese momento, cuando la fotografía acude y nos cuenta las historias atrapadas.
Estas imágenes salen de los rincones del pensamiento de los autores, de los espacios, recovecos, y de la luz que emana Cartagena.
Mira, vive y respira que la noche te acompaña y en el día calla...